Archive for the 'Educación' Category

El punto y coma: un signo en vía de extinción (Javier Herrera Cardozo.Bogotá, 24 de noviembre de 2017).

Imagen tomada de https://twitter.com/pyc_revista

Hoy, el apremio por difundir la información de manera inmediata, pone en riesgo la supervivencia de los signos de puntuación. Este fenómeno no es nuevo; hace años se evidencia en los escritos de las revistas, los periódicos, en la Internet y hasta en las obras de literatura. Si observamos detenidamente los signos de puntuación en los escritos, notaremos que los escritores solo utilizan la coma, el punto aparte, el punto y seguido y los dos puntos; pero, el uso del punto y coma es muy escaso, o no es utilizado. ¿Es posible que estemos contribuyendo a la extinción de este signo en el español, tal como lo hacemos a nivel biológico con algunas especies?
Referente a este tema y para conocer su opinión, en el año 2008 la periodista del Diario el País, María Sánchez Díez, entrevistó al coordinador de la Fundación del Español Urgente, Alberto Gómez Font, y al filólogo y escritor José Antonio Millán. El primero, manifestó que ello se debía a un enemigo común: el lenguaje utilizado en los chats y Messenger – hoy le sumamos el whatsApp-; el segundo, argumentó que ese tipo de lenguaje, por lo ligero, impide el uso de una sintaxis compleja y no hay espacio para una articulación sintáctica, que es la requerida por este signo.
Adicional a lo anterior, en los teclados de los equipos y dispositivos electrónicos, el punto y coma no está a primera mano, o es difícil de encontrar; solo aparecen el punto y la coma. Esto ocurre, por ejemplo, cuando se responde un whatsApp. Para utilizarlo, en el caso de mi dispositivo, tendría que oprimir la tecla “?123” que está en la parte inferior izquierda del teclado. De igual manera, en el teclado del computador se debe mantener oprimida la tecla de las mayúsculas (Shift) para registrarlo. ¿Logrará el avance de la tecnología darle el último adiós a este signo? Aunque si está en riesgo de desaparecer, considero que podemos evitarlo promoviendo su utilización, tal como lo hice en los anteriores párrafos.
Para finalizar, presento las cuatro normas en donde se debe utilizar este signo, que “indica una pausa superior a la marcada por la coma e inferior a la señalada por el punto (…) La primera palabra que sigue al punto y coma debe escribirse siempre con minúscula (la única excepción se da en obras de contenido lingüístico,…) (DRAE, 2010)”. Las reglas, son tomadas del libro del año 2010 de la Real Academia Española: Ortografía de la lengua española; los ejemplos, de obras literarias, excepto, el último que es tomado del libro en mención. Veamos, el uso del punto y seguido:
1. Para separar los elementos de una enumeración cuando se trata de expresiones complejas que incluyen comas. Ejemplo:
Yo, como sabéis, tengo riquezas propias y no codicio las ajenas; tengo libre condición, y no gusto de sujetarme; ni quiero ni aborrezco a nadie; no engaño a éste ni solicito aquél; ni burlo con uno ni me entretengo con el otro (El Quijote, página 127).
2. Para separar oraciones sintácticamente independientes entre las que existe una estrecha relación semántica. Ejemplo:
Hasta poco tiempo atrás se había mostrado como la más sumisa de sus hermanas; la que menos interés mostraba en enterarse de lo que podía ofrecer el mundo occidental (Álvaro Mutis. La última escala del Tramp Steamer, página 128).
3. Se escribe punto y coma delante de conectores de sentido adversativo, concesivo o consecutivo, como pero, mas, aunque, sin embargo, por tanto, por consiguiente, etc., cuando las oraciones que encabezan tienen cierta longitud. Ejemplo:
Riose don Quijote del donaire de Sancho; pero, con todo, propuso de llamarse de aquel nombre, en pudiendo pintar su escudo o rodela como había imaginado (El Quijote, página 172).
4. Se pone punto y coma detrás de cada uno de los elementos de una lista o relación cuando se escriben en líneas independientes y se inician con minúscula, salvo detrás del último, que se cierra con punto. Ejemplo:

Conjugaciones en español:

— verbos terminados en -ar (primera conjugación);
— verbos terminados en -er (segunda conjugación);
— verbos terminados en -ir (tercera conjugación. (DRAE, 2010).

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El mapa mental: una opción para la compresión lectora(Javier Herrera Cardozo. Agosto, 14 de 2017)

Para leerlo se parte del centro que es donde se ubica el tema. Luego, se leen las ideas irradiadas. En el ejemplo están enumeradas, pero no es necesario porque se puede leer sin orden estricto. Da seguridad al que lo elabora porque puede aportar con libertad (el autor define si va a utilizar palabras, colores, figuras, símbolos, etc.) y expresar su creatividad.
Es una técnica visual. Hace parte de los organizadores gráficos y tiende a crear estructuras de conocimiento, pero en sintonía con el funcionamiento cerebral. Se puede elaborar a mano en el momento de la charla o después a computador, según la conveniencia. Tiene en cuenta las ideas previas del que lo elabora y su aspecto afectivo (se motiva por la sencillez del diseño). Fue creado por Tony Buzan en el año de 1994. Permite activar los dos hemisferios del cerebro.
Se pueden registrar con diligencia las ideas principales y secundarias de un texto, conferencia, clase, charla, etc. Así mismo, es posible realizarlo en grupo o individual. Por tal razón, permite consensuar (acordar) y socializar las ideas. Además, permite organizar y comprender la información. Es útil para preparar una exposición, conferencia, clase o charla, y en especial, para repasar un tema antes de la evaluación. De igual manera, se puede utilizar como estrategia de evaluación.
Además, permite mejorar el aprendizaje y aprender a pensar, revelar y promover el conocimiento, explotar la creatividad y la imaginación. Al utilizarse como técnica de estudio, hay más eficacia en cuanto a tiempo y trabajo. También, mejora la capacidad de memorización (evoca la información que anteriormente ha sido asimilada e interiorizada). En suma, establece una relación armoniosa entre la persona, la técnica de estudio y su parte cognitiva. Fuente: Buzan, T (1996). El libro de los mapas mentales. Barcelona: Urano.
¿Cómo se realiza?
• Ubicar en el centro lo más importante. Luego se irradian los demás aspectos. Se puede destacar por el color, el tamaño o por el uso de imágenes teniendo presente, que lo más importante se debe destacar más y, lo menos, menos.
• Las ideas importantes se sitúan cerca del tronco o centro, resaltándolas con color, imagen, etc. Las ideas secundarias están más alejadas.

Docentes: ¿Cómo escribir un libro? (Javier Herrera Cardozo. Agosto 2017)

Nuestra labor y experiencia profesional en el aula son una gran oportunidad para registrarla y compartirla a nuestros pares académicos a través de un libro. Pero, docentes: ¿cómo escribir un libro? En la siguiente presentación les mostraré cómo hacerlo y sobre qué podemos escribir. Solo se requiere motivación, compromiso y mucha organización.

Uno aprende si quiere y repitiendo

Buen día apreciados seguidores de PEDAGOVIVA:

Les comparto esta publicación interesante sobre educación.

http://www.oei.es/divulgacioncientifica/?Uno-aprende-si-quiere-y-repitiendo

La matemática es viva, no inerte (Javier Herrera Cardozo. Bogotá, septiembre de 2015)

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Imagen tomada de http://www.smartick.es/

En la antigüedad, para el hombre los conceptos de cantidad y número estaban relacionados con su realidad circundante y con su cuerpo. En sus manos encontraban los números y para indicar cantidades superiores se apoyaban en el lenguaje con expresiones como “mucho”, “poco”, “lejos”, etc. El paso de los años y las necesidades de cada época fueron estimulando la creación de nuevas operaciones y medidas, hasta establecer todo el mundo de la matemática que hoy existe.

Es por ello que resulta extraño ver cómo en la actualidad se mira a la matemática como algo inerte y no como algo en constante movimiento. El error, tal vez, radica en el desconocimiento de su origen y en haberla desconectado de la realidad aunque esté entre nosotros. De ahí que la tarea de los docentes de matemáticas, desde preescolar hasta bachillerato, es darle el carácter de “viva”. Así, cuando los estudiantes se enfrenten a nuevos conceptos en los grados superiores su comprensión será más fácil.

Y es que la matemática se construye como un gran edificio y las “bases” se dan en los primeros grados de formación. Por tal razón, si el edificio queda con unas bases muy pobres, por ejemplo, en preescolar y primaria, no podrá soportar una gran carga de conocimientos en el bachillerato y menos en la universidad. Igualmente, no se pueden dejar vacíos, porque con el tiempo serán muy evidentes las fisuras que lo llevarán al colapso.

De ahí la importancia de aprovechar en la enseñanza de la matemática los mejores elementos que tenemos a nuestro alcance: el lenguaje, el ambiente y el cuerpo. Así los estudiantes podrán interiorizar y desarrollar los conocimientos de esta área del conocimiento. Bajo la anterior dinámica se puede trabajar en cualquier grado de enseñanza. Los resultados serán: no caer en la monotonía, evitar que el estudiante se desmotive, eliminar rupturas o vacíos entre un grado y otro y, en especial, prevenir que se vea a la matemática como algo inerte y alejado de la realidad.

Finalmente y como ejercicio para dinamizar la enseñanza de la matemática y vivirla, propongo observar todo a nuestro alrededor y abstraer los conceptos principales que allí se encuentran. Esto lo podemos realizar como preparación de un tema o como ejemplo de aplicación de la matemática en nuestra vida. Veamos:

Si miras…

una puerta verás un rectángulo y ángulos.
al piso entenderás por qué el área está dada en cuadrados.

Si juegas

parqués estás sumando, restando y tienes probabilidades.
cartas puedes sumar, restar, multiplicar y dividir.
Astucia Naval aprenderás el plano cartesiano.

Con tapas de gaseosa podemos construir y entender las ecuaciones.
Compra una pizza y te entregarán un fraccionario.

Sigue mirando y abstrayendo tu realidad y podrás vivir la matemática.

Carta a mis docentes estudiantes sobre la importancia de leer y escribir

Bogotá, Junio de 2015
Buen día apreciados estudiantes:

Los felicito por el trabajo realizado y espero que utilicen los aprendizajes en cuanto a citas, referencias, argumentación y búsqueda de la información durante la maestría. Quedo satisfecho con los resultados obtenidos y considero que interiorizaron elementos importantes de la escritura y la escritura académica: leer para escribir y escribir para leer; preparar el texto, revisarlo, dejarlo reposar, reescribir y publicar. Lo anterior, implica un compromiso directo con el texto y “perderle el miedo a la hoja en blanco”. Como docentes en formación y que formamos, tenemos la obligación de estar al día. Eso implica leer, leer, y en especial, escribir y escribir. Así podemos ser modelos de nuestros estudiantes.

En los foros de presentación les pedí que escribieran sus sueños o aspiraciones. Fue a propósito, para rescatar esa competencia emocional que hemos perdido por las influencias del ambiente en el que vivimos y por estar inmersos en nuestra labor. Si escribimos los sueños o aspiraciones eso queda registrado en la memoria a largo plazo y, sin darnos cuenta, empezamos su construcción para hacerlos realidad. No será de inmediato, pero si persistimos, los hacemos tangibles. Les comparto que fui docente de preescolar, primaria y bachillerato. ¿Cómo llegué de tan lejos? Por un camino: la escritura. Todo lo que hacía lo escribía en el parcelador o diario de campo. Luego, lo publicaba en cuanto medio tenía a mi alcance: el periódico mural, la revista del colegio y hasta el periódico del pueblo. Es decir, mantenía “la mano caliente”. Por último, con todos los “peros y dificultades” escribí mis experiencias al premio Compartir al Maestro. No gané, pero recibí mención de honor y, gracias a ello, me nombraron coordinador académico…

Lo anterior, para expresarles que no tengan prejuicios ni miedo al realizar sus proyectos. Hay que tomar riesgos, pero escuchar a las buenas voces y dejarse orientar. Así mismo, hay que estar leyendo sobre lo que pasa en educación, ciencia, literatura y hasta enterarse de lo que sucede en las noticias del país y el mundo. Como docente de escritura recomiendo algunos autores que considero necesario leer y son los que de manera coloquial menciono como autores que “destapan cañerías en el cerebro”. El primer autor es Chomsky y su libro La (des)educación. El segundo, John Dewey y su libro ¿Cómo pensamos? El tercero, Sin Fines de lucro Martha Nussbaum. El cuarto, el currículo de Kemmis. El quinto, El mundo y sus demonios de Carl Sagan y, finalmente, lean literatura de autores que los hagan reflexionar-NO AUTOAYUDA-, por ejemplo: Delirio de Laura Restrepo, el ensayo sobre la ceguera de Saramago, El general en su laberinto de Gabo y las historias de Sherlock Holmes de Conan Doyle, entre otros.

Se preguntarán, pero, ¿A qué horas y con tanto trabajo? Todo es cuestión de hacer un ejercicio matemático: el día tiene 24 horas, de esas horas duermo 8. Me quedan 16. De esas 16 trabajo 8. Dispondría de 8 horas. De esas 8 estoy con mi familia 3. Tendría 5. De esas 5 utilizo 3 para comer. En total, tengo dos horas diarias para leer. Lo anterior, sin contar con algunos espacios libres en el trabajo. ¿Cuál es la reflexión de todo ese cálculo? Hay que buscar espacios, según nuestra jornada para el estudio. En mi caso y viviendo en Bogotá los ubiqué así: Siempre cargo un libro en el bolso. Como hay trancones, aprovecho para leer así sea 5 minutos-si supieran la felicidad que me da cuando hay trancones de una hora, así llegue tarde al trabajo-. Como tengo que pagar los servicios y siempre hay cola, aprovecho para leer hasta 30 minutos. En ocasiones, en el trabajo el portero se demora entre 2 0 5 minutos en llegar y abrir; también, aprovecho ese espacio para leer. En total termino leyendo entre 30 o 45 minutos diarios. Sí, ¡hay que volvernos ladrones del tiempo!

Para finalizar, como docentes deben asistir a congresos y seminarios nacionales e internacionales. Es un espacio para conocer a pares académicos y actualizarse. Sí no hay presupuesto para ello, háganlo por su cuenta. En fin de cuentas ustedes son los beneficiados. De igual manera, enviar escritos a revistas (yo dirijo una con ISSN y les puedo publicar sin tanto problema), registrar su hoja de vida en el CVLAC de Colciencias y vincularse a una comunidad académica. En mi caso, pertenezco a IBERCIENCIA de la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI). Es muy fácil inscribirse y no tiene ningún costo. Solo hay que realizar cinco tareas sencillas al año. Envío tres enlaces de notas que he escrito y el enlace para aquellos que estén interesados en pertenecer, se registren.

http://webcache.googleusercontent.com/search?q=cache:fa53dQsRGy8J:www.oei.es/divulgacioncientifica/%3FDos-opciones-como-docentes-seguir+&cd=1&hl=es-419&ct=clnk&gl=co
http://www.oei.es/divulgacioncientifica/?Las-TIC-oportunidad-para-aprender
http://www.oei.es/divulgacioncientifica/?Los-contenedores-de-IBERCIENCIA-un
http://www.ibercienciaoei.org/registrocecc/ Para registrarse en IBERCIENCIA

Gracias por su humildad académica, sinceridad y por permitirme aprender de ustedes. Espero que podamos seguir en contacto. Les deseo muchos triunfos en este camino a Ítaca.

Un abrazo,

Javier Herrera Cardozo
Lectura y Escritura

UNA MIRADA AL CONCEPTO DE COMPETENCIA EN LA EDUCACIÓN (Javier Herrera Cardozo. Bogotá, diciembre 2012)

Desde hace varios años he considerado a la educación como una muchacha bonita que pasa por un sitio público: muchos se fijan, le lanzan piropos, hablan mal de ella, e incluso, los más atrevidos la quieren tocar. Debido a su inocencia y al no ser semipermeable, todos de alguna manera se sienten atraídos o creen que tienen derecho a adornarla con lo que les parezca novedoso. Dentro de esas bisuterías que están de “moda”, la competencia ingresó a la educación con toda la promoción digna de un nuevo producto, ¿pero qué tan moderno es el concepto?

Competencia: encuentro en donde se salía victorioso.

Competencia: encuentro en donde se salía victorioso.

Según Frade (2009) este concepto ha tenido una evolución histórica, que se remonta desde la etimología de la palabra griega agon, agonistes como el encuentro en donde se salía victorioso en las olimpiadas de Grecia; pasando por el siglo XVI en donde se toma del latín competere, es decir hacerse responsable de algo, hasta el siglo XX que inicia en 1959 con Robert White en donde asumía la competencia como asunto de la motivación para manejar el entorno.

Capacidad de comprender y producir el lenguaje...

Capacidad de comprender y producir el lenguaje…

Luego entre 1960 y 1961 Bruner afirma que la tendencia de aprender del ambiente es un ansia de competencia. También en 1960 Alexander R. Luria menciona los desempeños en donde se evidencia el auto control y autorregulación entre pensamiento y lenguaje. Después en 1965 Noam Chomsky toma el concepto para relacionarlo con la capacidad de comprender y producir el lenguaje de acuerdo con reglas y convenciones sociales. En 1973, David MacClelland define la competencia como la capacidad emocional y motivacional para realizar un trabajo (Frade, 2009).

Proceso de selección de militares: indicadores de desempeño.

Proceso de selección de militares: indicadores de desempeño.

En 1976, Robert Gagné en la participación del proceso de selección de militares durante la guerra fría, incluye el “término indicadores de desempeño” para diferenciar un trabajador competente de uno que no lo es. En 1980, Dell Hymes considera la competencia como comunicativa y Howard Gardner como capacidades de funciones cerebrales o habilidades de un tipo de inteligencia. En 1988, Wittgenstein como juegos del lenguaje. En 1989, Habermas incluye la palabra interactiva a la competencia comunicativa (Frade, 2009).

Saber las cosas no mecánicamente, sino con conocimiento, habilidad y destreza .

Saber las cosas no mecánicamente, sino con conocimiento, habilidad y destreza .

Todo lo anterior, abre el camino para que en 1991 la Organización de la Naciones Unidas para la Educación la Ciencia y la Cultura (UNESCO) se preocupe por incluir el término competencia en la educación. De ahí que desde 1993 hasta 1996 los expertos elaboran el conocido reporte de Jaques Delors, La educación encierra un tesoro, en donde se menciona la competencia como saber las cosas no mecánicamente, sino con conocimiento, habilidad y destreza a partir de los cuatro pilares para aprender a aprender: aprender a conocer, hacer, vivir juntos con los demás y ser (Delors, 1996).

Resultado del aprendizaje de un estudiante en un programa o lo que estará en capacidad de desempeñarse al final del proceso educativo.

Resultado del aprendizaje de un estudiante en un programa o lo que estará en capacidad de desempeñarse al final del proceso educativo.

En cuanto al siglo XXI, desde el año 2000 la Unión Europea estableció el Proyecto Tuning para “afinar las estructuras educativas que son responsabilidades de las universidades…creado por las universidades europeas para responder al reto de la Declaración de Bolonia y del Comunicado de Praga” (González, J. y Wagenaar, 2003 , p.17). Para este proyecto la competencia, en educación superior, es un atributo que describe el resultado del aprendizaje de un estudiante en un programa o lo que estará en capacidad de desempeñarse al final del proceso educativo. De ahí que defina unas competencias para un campo de estudio (específicas) y otras para cualquier curso (genéricas) (González, J. y Wagenaar, 2003).

Saber hacer en situaciones concretas que requieren la aplicación creativa, flexible y responsable de conocimientos, habilidades y actitudes.

Saber hacer en situaciones concretas que requieren la aplicación creativa, flexible y responsable de conocimientos, habilidades y actitudes.

Desde el 2006 en Colombia el Ministerio de Educación Nacional (MEN), organismo que regula todo el sistema educativo del país desde la educación preescolar hasta superior, la define como “el saber hacer en situaciones concretas que requieren la aplicación creativa, flexible y responsable de conocimientos, habilidades y actitudes” (Ministerio de Educación Nacional (MEN), 2006, p.12).

En conclusión, el concepto de competencia aunque está de moda no es nuevo. Se ha utilizado en diferentes contextos y en educación está relacionado con el aprendizaje desde diferentes teorías, según el propósito final propuesto para el estudiante en una sociedad. En concordancia con lo anterior, la competencia seria una capacidad adaptativa-conductual, es decir, saber pensar, hacer y ser para desempeñarse ante las demandas de contexto y poder vivir en sociedad (Frade, 2009).
Referencias
Delors, J. (1996). La Educación encierra un tesoro. Francia: UNESCO

González, J. y Wagenaar, R. (2003). Tuning Educational Structures in Europe: Informe Final Fase Uno. Bilbao: Universidad de Deusto.

Ministerio de Educación Nacional (MEN). (2006). Estándares básicos de competencias y orientaciones pedagógicas. Colombia: MEN.